lunes, 6 de agosto de 2012

Formación de Grupos en un entorno de Aprendizaje Colaborativo



En un entorno de aprendizaje colaborativo, la cohesión es una condición necesaria pero no suficiente, el secreto es estructurar bien la actividad apelando a la “estructuras cooperativas” que aseguren la participación de los integrantes del Grupo.
La Formación de Grupos para el aprendizaje colaborativo varía según el objetivo, la actividad y la cantidad de tiempo del trabajo conjunto de los participantes.


Los grupos cooperativos según (Jhonson, Jhonson y Holubec , 1999) se pueden clasificar de la manera siguiente:
1)    Grupos Informales: son aleatorios, se crean por breves períodos de tiempo para responder o discutir sobre una idea o pregunta, la característica básica es: una actividad puntual y por corto tiempo.
2)    Grupos Formales: se constituyen para trabajar con el fin de un objetivo más complejo, como redactar un informe o hacer una presentación. Funcionan hasta terminar la tarea en varias clases o encuentros. El tutor específica los objetivos, asigna roles y exige más supervisión por parte del tutor, la evaluación se centra en el proceso de participación más que en el objetivo.
El tipo de grupo más recomendable en cuanto a su composición es el heterogéneo, para facilitar los intercambios formativos, con las competencias necesarias para el trabajo en forma efectiva, con interdependencia, liderazgo y resolución de conflictos.
El concepto de grupo colaborativo que se está estudiando es el grupo formal que definen Jhonson y Jhonson. En este sentido Miller y Harrington,( 1992) consideran que para la formación de grupos de  aprendizaje colaborativo se deben considerar 4 principios básicos, en los que queda patente la importancia del rol del profesor, no solo en la formación sino durante todo el proceso.




Principios Básicos a saber son:
  1. Minimización de categorías sociales  al formar el grupo.
  2. Evitar amenazas en contra de la propia identidad y autoestima.
  3. Facilitar las oportunidades para la personalización de los diferentes miembros    del grupo.
  4. Favorecen el desarrollo de las habilidades interpersonales.


Se sugiere al profesor al conformar los grupos que tengan:
  • Conocimientos previos de los participantes:
    - Actitudes.
    - Aptitudes relacionadas con la metodología.
    - Aptitudes relacionadas con los contenidos.
    - Aptitudes relacionadas con las herramientas.
  • Definición de los grupos.
    
Finalmente, considero  que  los Entornos Virtuales pueden promover el Aprendizaje Colaborativo y en este sentido  para que  un Grupo  virtual pueda desarrollarse con éxito y favorezca realmente el aprendizaje de los participantes tiene que estar estructurado de manera tal  que se defina claramente el objetivo, los materiales, el  contenido,  la forma de  participación, los roles,  el  tipo  de actividad, tiempo de trabajo y evaluación.
Además de contar con una activa participación del tutor, que en el futuro será nuestro rol,es por ello que me gustaría que ubicados desde allí, todos ustedes compañeros compartan su punto de vista, sobre la importancia que para el proceso enseñanza-aprendizaje tiene la formación de los grupos de trabajo, en este contexto.







Elaborado: Ing° Roselia Rodriguez



A manera de conclusión



De los diferentes aportes de los coautores de este blog, y los comentarios realizados por los mismos en los diferentes puntos tratados, se puede concluir sobre el aprendizaje colaborativo:

Que se trata de una metodología de enseñanza que se puede usar tanto en cursos a distancia como en el modo tradicional, basado en la planificación de una actividad, objetivo o finalidad específica. 

Es una manera de “garantizar” que el aprendizaje sea adquirido e internalizado de manera uniforme por todos los miembros del equipo.

Que dicha uniformidad va a depender de factores humanos individuales y grupales, como la responsabilidad, el compromiso y la interdependencia, entre otros.

Que las actividades deben ser muy bien planificadas y sus objetivos deben ser muy bien especificados, de manera que se entienda muy bien las competencias que se desean adquirir. 

Que inevitablemente los grupos involucrados serán heterogéneos; una mezcla de diferentes caracteres, conocimientos, habilidades, destrezas y maneras de ver y hacer las cosas. 

Que el éxito de la experiencia radica, esencialmente, en que cada participante entienda cual es su rol dentro del grupo y sepa cuales son sus responsabilidades para consigo mismo y con el grupo.

Que dicha heterogeneidad puede ser manejada de tal forma que se aproveche y rinda frutos, como por ejemplo llenando las deficiencias de unos con las habilidades de otros. 

Que, aunque existen responsabilidades e intereses individuales, éstos no se deben sobreponer al los intereses del grupo.

Que si cada uno logra sus objetivos individuales, el grupo también alcanza los suyos, pero si uno sólo falla en alcanzar sus objetivos, el grupo también falla.

Que debe ser evaluado, tanto formativa como sumativamente. Formativa, para dar la retroalimentación al grupo (qué se hizo bien, qué se hizo mal, qué se puede mejorar) y sumativa porque representa la recompensa que esperan los participantes de la experiencia.

En resumen, y como decíamos en la introducción, es una recreación de cómo adquirimos los conocimientos básicos y actitudes conductuales  en la vida desde nuestros primeros pasos. No resulta entonces ser una sorpresa que se pueda adaptar a proceso enseñanza-aprendizaje formal. 

Satisfechos con el trabajo realizado, y agradeciendo sus comentarios, que siempre serán bienvenidos, les decimos...